lunes, 26 de diciembre de 2011

Sube la marea, y tu quedas enterrada con ella.


Mira... me largo. Me voy. No merece la pena anclarse en la costa de tus encantos. Soy un barco frágil, grandioso pero frágil.
No niegues que has navegado conmigo, que has visitado el camarote donde guardo mi corazón. Te prohibo el sabotaje a mi interior, ser la pirata de mis sueños no te da derecho a hacerlo.
Yo te condeno a los tiburones de mi olvido.

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